SI TIENES FIBROMIALGIA O CREES QUÉ LA TIENES,ESTE ARTÍCULO TE INTERESA.


ENFERMEDADES

¿Y si tienes fibromialgia? Nuevas formas de detectar esta enfermedad

“Me duele todo”. Es el día a día de la fibromialgia: cansancio y dolor por todo el cuerpo, y problemas para dormir y concentrarse, sin causa ni cura conocidas. Pero se sigue avanzando para definir un tratamiento eficaz.

seLa fibromialgia no es una enfermedad inventada. Durante años se ha menospreciado el sufrimiento de muchas personas, pese a ser una dolencia reconocida por la OMS desde 1992.

Según la Sociedad Española de Reumatología, afecta a casi millón y medio de españoles (un 95% de ellos, mujeres), y aunque se sabe que está causada por una alteración en la percepción del dolor a nivel cerebral, su tratamiento alivia los síntomas, pero no cura.

Desafortunadamente, diagnosticarla se convierte en una odisea que dura, de media, 7 años.

LOS SÍNTOMAS DE LA FIBROMIALGIA

El síntoma central es el dolor generalizado en músculos, articulaciones y ligamentos, acompañado de:

#Cansancio severo y rigidez muscular que aparecen por la mañana (el “no me puedo levantar”) y que empeoran con el reposo.

#Alteraciones del sueño.

#Pérdida de memoria y dificultad para concentrarse.

#Dolor de cabeza.

#Ansiedad y tristeza, derivadas de la incapacidad para llevar una vida normal.

Aunque el dolor es constante, los síntomas de la fibromialgia surgen como brotes. Hay fases de estabilidad y otras en las que empeoran. Cada persona evoluciona de una forma. Por eso, es difícil definir las causas de la fibromialgia y un tratamiento único que funcione en todos los casos.

Cómo aliviar el dolor de la fibromialgia

Además, se pueden tener dos enfermedades relacionadas con el dolor crónico a la vez. Por ejemplo, el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), que se suele confundir con la fibromialgia, aunque se trata de dolencias distintas. Mientras que la fibromialgia es una enfermedad reumática, el SFC se refiere a fatiga física y mental.

CÓMO SE HACE EL DIAGNÓSTICO

Si sospechas que el dolor constante pudiera ser fibromialgia, acude a tu médico de cabecera. Tras valorar tu situación, puede remitirte a la unidad hospitalaria especializada en fibromialgia de tu zona.

No existen pruebas analíticas específicas que validen el diagnóstico. La exploración física sirve para descartar otras dolencias, y consiste en análisis de sangre, de tiroides e inmunológico, radiografías óseas de las partes del cuerpo que duelen, de tórax y electrocardiograma.

No hay un análisis que confirme la enfermedad pero localizar los “puntos gatillo” es eficaz

¿Entonces, cómo se hace el diagnóstico de fibromialgia? El doctor Joaquim Fernández- Solà, experto en Fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple y Síndrome de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de Barcelona, nos da algunas claves.

Actualmente, para un diagnóstico lo más definido posible se siguen los criterios clínicos del American College of Rheumatology:

Existen 18 localizaciones en el cuerpo (llamadas “puntos gatillo”) más sensibles al dolor en quienes padecen fibromialgia. Si 11 de estos puntos reaccionan, es una señal a tener en cuenta.

También se aplica el Índice de Dolor Generalizado (WPI, en inglés), que agrupa estos puntos gatillo en áreas más generales.

Se combina el control de los puntos dolorosos con comprobar si hay síntomas como la fatiga, el sueño no reparador y la falta de agilidad mental que no estén relacionados con una patología y que duren más de 3 meses.

Revisando los ojos. Publicado en la revista “PLoS ONE”, observa si existe un adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas del ojo, mediante una tomografía. La pérdida visual da pistas de si existe una irregularidad en el sistema nervioso central, que es el que regula los cambios en las regiones del cerebro asociadas al dolor.

Un test de pulgar. Basado en aplicar presión, calor y frío, y pinzamiento sobre un pulgar durante 1 minuto, y explicado en el “Journal of Pain Research”. Es una manera simple y cómoda tanto de detectar la enfermedad como de medir su grado (leve, moderado o alto).

Por la forma de andar (velocidad, longitud del paso, presión del pie). Es lo que considera un método de diagnóstico fiable de la Universidad de Granada.

¿HAY TRATAMIENTO PARA LA FIBROMIALGIA?

No hay una forma de curar esta enfermedad sino que el tratamiento de la fibromialgia debe personalizarse y abarca pautas de dieta, ejercicio, apoyo psicológico y fármacos para aliviar los síntomas. Así, es posible que un equipo de diferentes especialistas participe en planificar y revisar el tratamiento.

Te informarán, a ti y a tus familiares de los detalles sobre la fibromialgia y lo que implica vivir con ella.

Te recomendarán una dieta variada y equilibrada que te proteja del desgaste celular y de acumular toxinas.

Una dieta equilibrada protege del desgaste celular y de acumular toxinas que causan dolor

  Te conviene comer fruta y verdura frescas (granada, frutos rojos, naranja, piña, manzana para obtener vitaminas y fibra; verduras de hoja verde que te aporten minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio; aceite de oliva virgen, pescado azul y nueces, que son grasas “buenas”; y una onza diaria de chocolate negro, porque contiene triptófano, que alivia el dolor y reduce el estrés.

Evita los aditivos y las toxinas. Procura no freír ni comer productos procesados. Lava bien los alimentos y, si puedes, opta por los ecológicos.

Haz ejercicio físico suave: camina, baila o haz aeróbico de bajo impacto (también en el agua, que debe estar a más de 28º). Lo ideal son 30 minutos al día en bloques de 10 minutos, de 3 a 5 días por semana.

Practica actividad física respetando el ritmo de tu cuerpo

 El yoga, el taichí o pilates (sin forzar los brazos ni estirar por mucho tiempo) 2 días por semana te ayudan a cuidar la postura y el equilibrio, y a relajar la mente.

La terapia psicológica es un recurso para saber afrontar el dolor y su impacto en la vida diaria.

Los fármacos que te pueden recetar actúan puntualmente sobre los síntomas. Son antidepresivos para mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad, y anticonvulsivantes para rebajar el dolor.

Para el Dr. Joaquim Fernández-Solà es recomendable aceptar y adaptarse a la enfermedad, y respetar el ritmo del cuerpo: “La enfermedad está ahí, pero no es degenerativa. Aprovecha las fases buenas y no anticipes las malas rachas ni te focalices en que siempre sientes dolor”.

En este sentido nos habla también el Dr. Cayetano Alegre, Médico de la Unidad de Reumatología del Hospital Vall d’Hebrón (Barcelona) que aconseja: “Es fundamental que los enfermos de fibromialgia lleven una vida activa. Que hagan ejercicio moderado y empiecen poco a poco, que intenten trabajar para no desconectarse del entorno social, que tengan una vida intelectual y sexual activas. Eso les ayudará a mejorar la autoestima y a evitar la depresión, también”.

Por cortesía de

SAVER VIVIR RTVE.

#FIBROMIALGIA

#DOLORCRONICO

#FATIGACRONICA

#COLONIRRITABLE

#INSOMNIO

#DOLORDEMUELAS

#DEPRESION

#BAJAAUTIESTIMA

#FARMACOS

Y mucho más, una tortura sin fin.

sigue avanzando para definir un tratamiento eficaz.

DOLOR, FATIGA, ALTERACIÓN DEL SUEÑO.


Dolor

Según el criterio del ACR, el dolor se califica, clasifica y diagnostica, como crónico y generalizado cuando se presenta superior e inferior al plano de la cintura y a ambos lados del cuerpo como mínimo durante 3 meses (MacFarlane, 1999). De todos los síntomas o manifestaciones encontradas en los estudios representados en la Figura 3, el dolor generalizado o difuso es el que concurre en un porcentaje más alto, siendo del 100% en la serie analizada por Casanueva (2007) mientras que en el estudio de Bjórkegren y cols. (2009) y Choy y cols. (2010) se informó de este síntoma en el 94,9 y 65% de la muestra, respectivamente.

A pesar de los datos y de la coincidencia tanto en la esfera clínica, empírica e incluso popular sobre el carácter central del dolor (generalizado o difuso), existen informaciones contradictorias con respecto a su presentación en término de cronicidad; mientras unos autores señalan que, en la mayoría de casos el dolor es calificado como permanente, sin que se informe de períodos prolongados de remisión o atenuación (Henriksson, Gundmark, Bengtsson y Ek, 1992), otros trabajos más recientes concluyen que existe variabilidad, informando de discontinuidad en unos casos y niveles más constantes de dolor en otros (Harris y cols., 2005).

Generalmente, el dolor se agrava a lo largo de la mañana, incrementándose en aquellas zonas o miembros más utilizados, además de que pueden existir áreas concretas donde se discrimine y sienta más, como por ejemplo, zona lumbar, abdomen o cabeza. En muchos casos, el dolor generalizado suele tener como antecedente un dolor local o regional (MacFarlane, 1999). Junto a descriptores como extenso y difuso, el dolor suele describirse en términos más sensoriales (punzante, aplastante, sensación de hormigueo, de opresión, etc.), adjetivos diferentes a los utilizados en otras enfermedades que también cursan con dolor, como por ejemplo en la artritis reumatoide, enfermedad en la que, por el contrario, no suele describirse el dolor con tanta intensidad como suele hacerse en el caso de  fibromialgia (Burckhardt, Clark y

Bennett, 1992).

La influencia de diferentes y diversas variables sobre la percepción y agravamiento del dolor ha sido también objeto de estudio. Entre los factores estudiados, y a modo de ejemplo, los cambios meteorológicos (Strusberg, Mendelberg, Serra y Strusberg, 2002) han sido uno de ellos. Aunque parecen guardar algún tipo de relación, los datos, como en la mayoría de variables analizadas, no son concluyentes, y por tanto no generalizable

Además de presentarse o definirse como generalizado y / o difuso, aunque con la posibilidad de poder manifestarse en unas zonas o miembros con mayor intensidad que en otras, su presencia a nivel articular es también bastante frecuente, de acuerdo con las proporciones encontradas de artralgia o dolor articular periférico en los trabajos de Choy y cols. (2010), Casanueva (2007) y Bjórkegren y cols. (2009), 65%, 90,78% y 93,4%, respectivamente, porcentajes que justificarían su inclusión como una característica sintomatológica propia de la fibromialgia.

Fatiga

La fatiga, queja subjetiva de baja vitalidad o falta de energía, aunque prevalente en los principales cuadros de dolor crónico como la artritis reumatoide, por ejemplo, (Fishbain y cols., 2003), se suele presentar en un nivel clínicamente significativo en el fibromialgia, superando el 70% de pacientes (Wolfe, Hawley y Wilson, 1996) y convirtiéndose así en el siguiente síntoma más característico y común de la fibromialgia, después del dolor. Además, suele llegar a convertirse en el principal obstáculo para la realización de las actividades diarias (Henriksson, y cols. 1992). En las series analizadas por Bjórkegren y cols. (2009) y Casanueva y cols. (2007) más del 90% de la muestra presentó entre sus quejas o problemas principales a la fatiga, mientras que un poco más de la mitad (56%) lo hizo en el estudio de Choy y cols. (2010) (véase la Figura

3).

Por lo general, la fatiga sigue un patrón variable, con oscilaciones a lo largo de los días y menos estable que en otras dolencias crónicas (Zautra, Fasman, Parish y Davis, 2007), aunque también puede presentarse de forma continua (Wolfe y cols., 1997).

Por último, son múltiples los factores que correlacionan con el grado de fatiga, entre ellos, el dolor, las alteraciones del sueño, la depresión o los síntomas depresivos y las experiencias interpersonales positivas y negativas (Kurtze y Svebak, 2001; Nicassio, Moxham, Schuman y Gevirtz, 2002; Parrish, Zautra y Davis, 2008), asociaciones que se deben tener en cuenta en la predicción y manejo de este síntoma.

Alteraciones del sueño

Después del dolor y la fatiga, la experimentación de alteraciones del sueño es la siguiente queja más común, presentándose con una alta frecuencia y por una proporción muy significativa, superior incluso al 90% (Theadom, Cropley y Humphrey 2007). En los trabajos representados en la Figura 3, menos en la muestra de Choy y cols. (2010) donde la mitad (55%) de la muestra informó de problemas de sueño, en los realizados por Casanueva y cols. (2007) y Bjórkegren y cols. (2009) un porcentaje muy significativo de casos, 91,71% en el primero y 86% en el segundo, informaron de alteraciones en el sueño.

El patrón más característico o común suele comenzar con dificultades para conciliar y mantener el sueño, despertares continuos a lo largo de la noche, e incluso antes de la hora o momento deseado, y un sueño no reparador, además de poder presentarse en algunos casos, trastornos primarios del sueño como insomnio o apnea del sueño (Harding, 1998).

La mala calidad del descanso ha demostrado correlacionar con otros síntomas del fibromialgia y, por ende, exacerbar una baja o mala calidad de vida en general (Theadom y cols., 2007). Así, las dificultades en el sueño parecen preceder y predecir un aumento del dolor al día siguiente y de la atención al mismo (Bigatti, Hernández, Cronan y Rand, 2008), llegando a dificultar la recuperación ante experiencias negativas o estresantes (Hamilton y cols., 2008). En la esfera afectiva o emocional, la insuficiencia en el descanso nocturno también parece correlacionar con la presencia de alteraciones emocionales, ansiedad y depresión (Bigatti y cols., 2008).

http://www.fibromialgiaweb.com/

#DOLOR #FATIGA #ALTERACIONDELSUEÑO

GUIA DE TODA LA INFORMACIÓN SOBRE LA FIBROMIALGIA


Esta publicación nace de la colaboración entre AFIBROM, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, LIRE y un destacado número de especialistas. A todos ellos desde aquí nuestro más sincero agradecimiento por la gran aportación que hacen a nuestro colectivo, no solo en este documento, sino también en el día a día facilitando nuestro enriquecimiento como pacientes y lo que es más importante como personas.

La importancia de este proyecto, hoy hecho realidad, esta en poder ofrecer una visión de la Fibromialgia desde diferentes enfoques, como son el socioeconómico, el clínico y el de la rehabilitación, con la confianza de que sirva de una forma positiva para afrontar el reto diario de mejorar la Calidad de Vida.

Con esta Guía de Información pretendemos tener un elemento de consulta tanto para los enfermos como Para sus familiares, deseando siempre que se haga un

buen uso y nunca un abuso de la información de carácter genérico que en ella se recoge. Hay que tener presente que las consultas de carácter personal siempre deben ser atendidas por el médico.

Somos conscientes de que se nos quedan muchos temas en el tintero, que al igual que otros muchos proyectos, nos alientan a seguir trabajando en la cada vez más gratificante tarea de compartir la búsqueda de soluciones con personas con nuestras mismas inquietudes y aspiraciones.

Teresa Martín de los Reyes

Presidenta de AFIBROM.

Aspectos Socio-Económicos

¿La Fibromialgia (FM) es una Enfermedad?

Sin duda; existe un organismo internacional determinante, que es la

Organización Mundial de la Salud, que la define como tal, recogiendo la FM en

un listado de enfermedades:

M 729,0 (MYOPAIN- 92 CONSENSUS COMMITEE, 1993)

Para continuar leyendo esta interesante Guía, que tratas tods los aspectos de la Fibromialgia, tanto desde el punto de vista sanitario, como social laboral o familiar, visita la siguiente dirección

http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion/fibrom.pdf

Por cortesía de:

FIBROMIALGIAMELILLA.WORDPRESS.COM

#DOLOR #FATIGA #SUEÑO #ESTRÉS #DEPRESIÓN #ANSIEDAD

GRADOS DE SEVERIDAD EN LA FIBROMIALGIA


#Fatiga #Rigidez #Dolor #Calambres #Agotamiento

#Fibromialgia #hormigueo #Quemazon #Insomnio

#Sueñonoreparador

Síntomas generales de la Fibromialgia

1.- Dolor que varía de leve a severo, y puede moverse por todo el cuerpo

2.- Rigidez matinal

3.- Fatiga, agotamiento y sueño

4.- Reacciones tardías al esfuerzo físico (dolor muscular muchas horas después)

5.- Espasmos musculares

6.- Calambres

7.- Reacciones ante acontecimientos estresantes

8.- Inflamación difusa

9.- Parestesias en las extremidades con sensación de hormigueo o quemazón

10.- Otros miembros de la familia con la fibromialgia (predisposición genética)

Síntomas relacionados con problemas de sueño

1.- Patrón de sueño ligero con sueño no reparador

2.- Sensación de caer cuando comienza el sueño

3.- Dificultad para mantenerse dormido (sueño interrumpido)

4.- Músculos nerviosos por la noche

5.- Rechinar de dientes (Bruxismo)

6.- Insomnio

7.- Síndrome de piernas inquietas (como condición superpuesta)

Síntomas emocionales

1.- Depresión (como condición superpuesta)

2.- Tendencia a llorar fácilmente

3.- Cambios de humor

4.- Irritabilidad inexplicable

5.- Sobrecarga sensorial (sentirse abrumado)

6.- Ansiedad flotante (no asociada con una situación u objeto específico)

7.- Ataques de pánico

Síntomas cognitivos o neurológicos

1.- Dolores de cabeza y migrañas

2.- Cambios en la visión, incluyendo visión que empeora rápidamente

3.- Dificultad para manejar de noche

4.- Pérdida de la capacidad de distinguir algunos matices de los colores

5.- Sensibilidad a la luz

6.- Mareos

7.- Zumbido en los oídos (Tinitis)

8.- Falta de equilibrio y coordinación

9.- Sensibilidad a los olores

10.- Sensibilidad al ruido

11.- Sensibilidad a cambios de temperatura, presión y humedad

12.- Desorientación direccional

13.- Sensación de confusión

14.- Dificultad para concentrarse

15.- Deterioro de la memoria de corto plazo

16.- Dificultad para encontrar palabras conocidas y otras alteraciones del lenguaje (disfasia)

17.- Aletargamiento

18.- Mirar al vacío antes hasta que el cerebro “se active”

19.- Incapacidad para reconocer entornos familiares

Otros síntomas

1.- Problemas menstruales

2.- Menstruaciones muy dolorosas

3.- Síndrome Pre-menstrual (como condición superpuesta)

4.- Pérdida de la libido

5.- Impotencia

6.- Dolor pélvico

7.- Distensión abdominal y náuseas

8.- Calambres abdominales

9.- Síndrome del intestino irritable (como condición superpuesta)

10.- Hemorroides

11.- Frecuencia urinaria

12.- Dificultad para respirar

13.- Alergias

14.- Goteo nasal recurrente luego de episodios de alergia o resfriados

15.- Sensibilidad al moho y la levadura

16.- Dolor de oídos o picazón en las orejas

17.- Secreciones espesas

18.- Aumento o pérdida de peso inexplicable

19.- Antojos de carbohidratos y chocolate

20.- Crestas de las uñas pronunciadas

21.- Uñas que se curvan por debajo

22.- Crecimiento excesivo de tejido (tumores no cancerosos llamados lipomas, pelos encarnados, cutículas gruesas y que se separan con facilidad, adherencias)

23.- Sudoración excesiva

24.- Piel manchada

25.- Moretones o rayones con facilidad

26.- Hemorragias nasales

27.- Pérdida del cabello (temporal)

28.- Síndrome de ATM (Articulación temporomandibular)

29.- Senos fibroquísticos, con bultos o sensibilidad (como condición superpuesta)

30.- Palpitaciones o ritmo cardíaco irregular y rápido

31.- Dolor en el pecho que parece un ataque al corazón, con frecuencia se trata de Costocondritis (como condición superpuesta)

Como ya había mencionado anteriormente, existen tres grados de severidad para la fibromialgia: leve, moderada y severa. Entonces, ¿cuáles son los criterios utilizados para clasificarlas? Según algunos estudios, se han utilizado los siguientes criterios para determinar los grados de severidad de la fibromialgia:

1.- Impacto general de la Fibromialgia

2.- Calidad del sueño

3.- Nivel de Ansiedad y Depresión

4.- Impacto de los síntomas cognitivos en la productividad

5.- Impacto de otros síntomas en el desempeño general

Asociando estos criterios con los síntomas arriba agrupados, podemos establecer los grados de severidad, de acuerdo a la siguiente matriz:

LEVE

1.- Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 4 – controlables con medicamento, que permiten realizar las tareas diarias con algo de esfuerzo.

2.- Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 2 – se consigue algo de descanso, aunque quizás no el suficiente, pero con algo de esfuerzo se puede conseguir un buen funcionamiento durante el día.

3.- Síntomas emocionales del 1 al 4 – Nivel de Ansiedad y Depresión Medio, controlables con medicamentos y métodos de relajación, sobre todo si se tienen niveles bajos o medio-bajos de estrés.

4.- Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 5 – con bajo impacto en la productividad.

5.- Otros síntomas del 1 al 22 – con poco impacto en el desempeño general, y controlable mediante medicamentos.

MODERADA

1.- Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 6 – pueden ser controlables con medicamento en la mayoría de los casos, pero aunque permiten realizar las tareas diarias con bastante esfuerzo, empieza a haber un incremento en el número de crisis al año y la duración de las mismas, lo que ocasiona días de incapacidad laboral.

2.- Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 4 – aunque con bastante esfuerzo se puede lograr un buen funcionamiento durante el día, se siente claramente la falta de descanso apropiado.

3.- Síntomas emocionales del 1 al 5 – Nivel de Ansiedad y Depresión Medio-Alto, que puede ser controlable con medicamentos y métodos de relajación, pero empieza a tener impacto en las relaciones con los demás, sobre todo cuando se tienen niveles considerables de estrés.

4.- Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 11 – puede tener algo de impacto en la productividad, debido al esfuerzo requerido para tolerar y tratar de contrarrestar los síntomas.

5.- Otros síntomas del 1 al 27 – puede tener algo de impacto en el desempeño general, debido al esfuerzo requerido para tolerar y manejar los síntomas y el estrés físico que producen.

SEVERA

1.- Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 10 – impide realizar las tareas diarias con frecuencia, cada vez se tienen mayor cantidad de crisis, las cuales son más largas, y se hace prácticamente imposible mantener el trabajo, debido a la dificultad para trabajar tantas horas seguidas y los días de incapacidad laboral.

2.- Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 7 – afectan el desempeño durante el día, porque el cuerpo necesita reponer las horas de sueño perdidas la noche anterior.

3.- Síntomas emocionales del 1 al 7 – Nivel de Ansiedad y Depresión Alto, que podría ser controlable con medicamentos y métodos de relajación, si se eliminaran los factores de estrés, lo cual en muchos casos es imposible, por lo que tienen un alto impacto en el funcionamiento diario y las relaciones con los demás.

4.- Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 19 – Corto Circuito Total; afecta absolutamente la productividad, aunque se hagan los esfuerzos para compensar los síntomas.

5.- Otros síntomas del 1 al 31 – impacta el desempeño general, debido a la variedad y frecuencia de los síntomas que se experimentan, que se hacen cada vez más difíciles de tolerar, y que de por sí mismos generan estrés físico.

Entonces, ¿Cuál es la conclusión de todo esto?

Una persona con fibromialgia leve puede trabajar y tener una vida social relativamente activa. Responde bien a los medicamentos de control para la fibromialgia, por lo que sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 3 a 5 en una escala de 1 a 10. Puede experimentar crisis ocasionales, disparadas por sobre esfuerzo físico o exceso de estrés, pero en condiciones tranquilas, sus síntomas son manejables. Conserva sus facultades cognitivas intactas y su estado de ánimo es en general bueno, con algunos episodios de ansiedad y/o depresión. Requiere, quizás, mas períodos de descanso que el resto de las personas, y debe aprender a tomar las cosas con calma para no empeorar sus síntomas.

Una persona con fibromialgia moderada puede trabajar, en algunos casos media jornada y en otros, la jornada completa; puede atender algunas actividades sociales, aunque probablemente la fatiga se lo impida. No responde del todo bien a los medicamentos, por lo que sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 5 a 7 en una escala de 1 a 10. Empieza a tener algunos problemas cognitivos leves y puede tener un humor variable o temperamental. Tiene crisis frecuentes o más días malos, disparados no solo por el sobre esfuerzo físico o exceso de estrés, sino por la fatiga y la falta de descanso adecuado, lo que genera un círculo vicioso en el que se producen síntomas nuevos, que a su vez imponen estrés físico y se exacerban los síntomas generales de la fibromialgia.

Una persona con fibromialgia severa no puede trabajar y tiene poca actividad social, aunque muchas veces esto es más una decisión que una restricción. No responde a los medicamentos para fibromialgia o requiere dosis cada vez más altas, lo que merma su calidad de vida. Sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 8 a 10 en una escala de 1 a 10, casi todo el tiempo, lo que le daría la sensación de tener crisis permanentes; los factores detonantes se vuelven difíciles de detectar, ya que en ocasiones ni siquiera son necesarios para ocasionar malestares; prácticamente no existe el descanso adecuado, y los síntomas se exacerban con mucha facilidad. Puede tener su capacidad cognitiva muy deteriorada y su estado de ánimo es depresivo y muy ansioso (en ocasiones llegan haber pensamientos de suicidio). En estos casos, la persona opta por solicitar una pensión por invalidez, ya que la enfermedad se vuelve totalmente incapacitante.

Esta información es más que nada para complementar el artículo anterior y dar algo más de claridad al fenómeno de la fibromialgia, que a veces no tenemos del todo claro. La fibromialgia es lo suficientemente severa para quien la padece, así tenga un grado de severidad leve, ya que el dolor y el malestar que cada persona sufre le afecta de igual manera, ya sea mucho o poco, ocasional o frecuente, por lo cual no debemos minimizar ninguno de los grados de severidad. Pero es importante tener conocimiento de que muchas veces los factores que nos rodean pueden incrementar o exacerbar los síntomas de la fibromialgia, haciéndola más severa.

Mis recomendaciones en cualquier caso serían: conoce tu cuerpo, entiende el grado de severidad de tu fibromialgia, aprende a identificar tus factores desencadenantes, toma acciones a tiempo para contrarrestar síntomas, no dejes nada al azar, conversa con tu reumatólogo sobre las alternativas de tratamientos y en la medida de lo posible, trata de llevar una vida sana y con bajos niveles de estrés. En el momento en que sientas que empiezan a aparecer nuevos síntomas o que los ya existentes se vuelvan más severos de lo usual, haz un alto y presta atención para determinar que puede estar desencadenando esta evolución negativa y haz los cambios necesarios en tu vida. Recuerda, tu salud y bienestar es lo primero y lo más importante.

Fuente:

http://fibromialgico.blogspot.com/

https://fibromialgiamelilla.wordpress.com/2018/06/22/. grados-de-severidad-en-la-fibromialgia/